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7.03. La revolución de los Macabeos

Las tropas de Antíoco martirizaron a muchos al darse cuenta de que los fieles preferían morir antes que ofrecer resistencia en el día sábado. No sólo los hasidim sino la masa popular resistió esta persecución religiosa.

Pero muy pronto la oposición tomó una nueva forma en la aldea de Modín, a unos 30 km al noroeste de Jerusalén, más o menos a la mitad del camino a Jope. Matatías, varón del linaje sacerdotal, cuando recibió la orden de iniciar en el distrito en que era jefe el culto ordenado por el rey, rehusó hacerlo. El y sus cinco hijos mataron al judío que ofreció el sacrificio idólatra y también a su escolta siria.

Entonces huyeron de su aldea, y se fueron al desierto donde se les unieron centenares de judíos que estaban determinados a ser leales a su fe. Recurrían a la resistencia armada en cualquier día de la semana. Así comenzó una guerra entre los judíos nacionalistas y la casa de los seléucidas, guerra que sólo terminó cuando los judíos lograron cierta independencia.