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5.01. Palestina sometida a los Tolomeos

Poco después de la muerte de Alejandro, Tolomeo logró que Siria y Palestina fueran tributarios de Egipto. Antígono subyugó por un tiempo esos distritos, y Palestina cambió de manos varias veces antes de 301 a. C. En ese tiempo de cambios e incertidumbres muchos judíos salieron de Palestina para establecerse en la nueva ciudad de Alejandría, donde la población judía finalmente formó una gran colonia autónoma dentro de esa capital cosmopolita, y se helenizaron hasta el punto de que necesitaron que las Escrituras hebreas fuera traducidas al griego.

Después de la batalla de Ipso en 301, donde murió Antígono, Siria cayó ante Seleuco; pero Palestina, que había ocupado Tolomeo, fue dejada a Egipto aunque Seleuco nunca renunció a sus pretensiones a ella. Judea aprovechó la oportunidad para intrigar en ambos lados. Bajo el gobierno de los Tolomeos, las principales ciudades de Fenicia y Palestina se helenizaron mucho y se establecieron nuevas ciudades con gobierno al estilo griego. Pero Jerusalén permaneció como el centro de un Estado judío bajo el liderazgo civil y religioso del sumo sacerdote, que era el representante del pueblo al tratar con el rey. También había un consejo de ancianos que, según algunos creen, derivaba de la asamblea de los días de Nehemías. De manera que la vida de la gente todavía se regía por leyes y costumbres judías, aunque comenzó entonces un proceso gradual de absorción del helenismo debido al uso del idioma griego y la relación con los magistrados y los colonizadores griegos en las ciudades. Sin embargo, éste fue un proceso lento y llegó al máximo punto en el tiempo de Antíoco IV.

Desde el comienzo hubo una constante guerra de intrigas y diplomacia, como también luchas intermitentes, entre las casas de Seleuco, Tolomeo y Antígono. En esa lucha, Tolomeo II Filadelfo dependía de Palestina como un Estado amortiguador contra Seleuco; de ahí sus generosas dádivas a los, judíos.

Siendo hombre de letras, Tolomeo II, junto con sus consejeros, comenzó a reunir libros de otras naciones para su gran biblioteca de Alejandría. Los literatos y personas cultas en general eran bien recibidos en la ciudad. Según Josefo, a pedido del principal bibliotecario de la ciudad, el rey pidió al sumo sacerdote Eleazar que enviara eruditos judíos para que tradujeran al griego las Escrituras hebreas. Este fue el origen de la traducción que ahora llamamos la Septuaginta. No se sabe con certeza si la versión fue hecha para la biblioteca de Alejandría o si era para el uso privado de los judíos alejandrinos. Sólo se tradujo el Pentateuco; otras partes del canon del Antiguo Testamento fueron añadidas más tarde.

Josefo dice que uno de los Tolomeos nombró a José, sobrino del sumo sacerdote Onías I, como cobrador de impuestos de toda la zona de Palestina, Celesiria, Siria y Fenicia, y que lo colmó de favores. Palestina fue dejada mayormente en libertad de acción mientras se pagaran los impuestos y se reconocieran las autoridades egipcias. Poco se sabe de los detalles de este período; pero es evidente que los judíos vivieron mejor que posteriormente, cuando los seléucidas se posesionaron del país. Sin embargo, surgió un partido que entregaría a Palestina en manos de la casa de los seléucidas, sin darse cuenta de lo que el futuro les reservaba.

En 221, el año en que Tolomeo IV Filopátor sucedió a Tolomeo III, Antíoco III (el Grande) penetró en Palestina de camino a Egipto; pero su campaña fue un fracaso. En 219 tomó a Seleucia en el Mediterráneo. En 218 estableció guarniciones en diversos lugares de Palestina. En 217 los egipcios le hicieron frente y lo derrotaron en Rafia, al sur de Gaza. La tradición dice que Tolomeo IV estuvo en Jerusalén, ultrajó a los judíos entrando en el lugar santísimo, y fue atacado por un terror supersticioso. Egipto retuvo a Palestina por otra década más o menos. Las invasiones que sufrió el territorio egipcio y los levantamientos provocados por los mismos egipcios dentro de su país, demuestran la ineficacia de la administración de Tolomeo IV. Su muerte coincidió aproximadamente con el momento cuando Roma y Filipo V de Macedonia firmaban un tratado de paz, y cuando Antíoco, que se había estado fortaleciendo en el Asia, regresaba a Antioquía.

En el año 203 Tolomeo V Epífanes reemplazó a su padre Tolomeo IV. El nuevo rey sólo tenía cuatro años de edad. Egipto buscó la ayuda de Roma; pero Filipo V de Macedonia y Antíoco se aliaron contra Tolomeo, y las fuerzas seléucidas penetraron en Palestina por tercera vez. En una batalla decisiva (201/200) cerca de Panión, no lejos del monte Hermón, fueron derrotadas las fuerzas egipcias. El resultado fue que el imperio seléucida arrebató definitivamente a Palestina del poder de Egipto.